Pollo desmenuzado
Pechuga, agua, nada más. El olor llega al sofá antes que tú. Lo desmenuzas y el plato se ve jugoso, casero, de alguien que ama. Tres bocados. El resto, a la nevera.
- Un trozo de pechuga de pollo
- Agua
- Hierve o vaporiza hasta que no quede rosa.
- Enfría y desmenuza fino, como confeti.
- Tres bocados de premio. El hábito importa más que el montón.
Dale mirándolo a los ojos. El truco más viejo del mundo sigue funcionando.